Carta desde Alemania (3): Suenan las campanas

Escribe NORBERT W., ex agregado de prensa de la República Democrática Alemana en Colombia.

Hace 40 años que Norbert dio sus servicios en Colombia, y aún sigue como si estuviera acá, oyendo nuestra música, añorando  a Medellín, siguiendo el día a día de nuestro país. Recuerda sus meses de vivencias en Chía y como su vida familiar fue influenciada por Colombia. Hoy ejerce como docente, entre Alemania y Austria.

Esto nos dice hoy, mediando octubre de 2023:

Llega el otoño y las aves emigran hacia tierras cálidas

Diariamente suenan las campanas. Usted sabe, que las campanas alemanas en las iglesias son muy antiguas, pesadas, y llaman fuertemente.
Mueren  más personas que nunca. Se reúne el pueblo para despedirlos , sin pensar, dios mío porque muere tanta gente?
En los años 2021 y 2022 murieron en Alemania oficialmente más que cien mil personas más que el promedio.

Las temperaturas siguen agradables. La naturaleza aún llena de árboles verdes, el otoño con sus colores, que brillan bajo el sol, no quería llegar.  Pero desde anteayer las temperaturas empezaron a bajar.
Hoy con 8 grados máximos, en la noche con 2 grados bajo cero. Pero sí, brilla el sol.

Muchos pájaros se despiden de Europa buscando tierras con más calor. Hasta marzo del año entrante no van a regresar.
Hay momentos en donde centenares de pájaros oscurecen por minutos partes del cielo. Los gansos salvajes, con muchos gritos llegando de los países escandinavos, paran en nuestras cercanías, descansando un rato.
Cuando se levantan a seguir volando en forma ordenada como una V corta, sus gritos impiden escuchar las campanas de los pueblos.

Mucha gente no lo goza. Preocupados por la vida diaria, pasan, no saludan, la cabeza mirando hacia abajo.
Es más fácil vivir sin pensar. 

Pero mucha gente se comporta diferentemente, actuando, luchando.
Para ellos el llamado de las campanas es vida, no resignación.

Hasta ahora, el movimiento nacional por la paz se presenta dividido. El 3 de octubre pasado en toda Alemania centenares de miles de personas se unieron con motivo del Día Nacional para protestar contra este gobierno actual, por el mantenimiento de la paz,
en contra del desmonte de la sociedad.

La manifestación más fuerte en Berlín tenía lugar al lado del Museo Nacional y la Catedral, en el Centro de la capital. Cuando los primeros activistas empezaron a hablar a la gente, la iglesia dejó sonar a todas sus campanas , tratando así de evitar que alguien oyera las palabras de los dirigentes. Naturalmente, no funcionó.
Diariamente protestan en toda la Alemania contra el gobierno, decenas de miles de personas.

Los jardines cerveceros comienzan a quedar solitarios, a medida que baja la temperatura

Los jardines cerveceros se encuentran en los pueblos pequeños al lado de las iglesias. En la noche, a las siete, suenan las campanas, paran, y entonces podemos hablar, discutir, reír. Uno cierra los ojos, goza el momento. El aire suave, y las vibraciones de las campanas alcanzan a nuestros corazones. Agradecidos pensamos en la suerte que tenemos, poder vivir en paz. 
El viernes pasado, sabiendo, que las temperaturas van a bajar, pasamos la última tarde de este año en nuestro jardín cervecero favorito.   

Desde hace pocos días la situación ha cambiado sustancialmente. La guerra en el Oriente Cercano nos preocupa mucho. Lo que ahora ocurre es muy complejo. Y influye sobre la vida diaria en Alemania. La falta de la tolerancia en nuestro país sigue empeorándose. En las informaciones , las discusiones oficiales, atacan a los que piensan diferente.   Cualquier manifestación en favor del pueblo palestino,   en favor de una solución justa  para un pueblo que es perseguido desde hace más de setenta años, es prohibida. 
En Frankfurt un grupo de palestinos ganó ante una juez contra la decisión de la ciudad, de prohibir cualquier manifestación.  A la policía no le importaba esta decisión.
El Estado actúa como le da la gana. Y en Alemania vive mucho palestino, mucho árabe.

Las campanas siguen sonando y tratan de ocultar las protestas

En lugar de hablar, de encontrar soluciones pacíficas, de vivir conjuntamente como humanos cercanos,  se manifiesta la intolerancia.
A las campanas en las ciudades eso no toca. Ellas suenan , como en los siglos pasados, a su horario, no les importan estos humanos, quienes no saben como deben comportarse. Ellas tienen que cumplir sus tareas.

El gobierno alemán, como aquí le dicen, el Semáforo, está en sus últimos momentos. El país ya no quiere seguir con estos políticos, quienes diariamente desmontan las reglas democráticas.   Casi el 60 por ciento está en contra de los gobernantes. El gobierno busca una solución, como decimos en Alemania, en forma de huir adelante.
El canciller Scholz trata de mantener su posición mediante un cambio brusco en la coalición actual. Tratan de liberarse de los Verdes y de los Liberales. De esa manera pueden culpar a ellos de la situación económica desastrosa . De revés ahora quieren unirse con la Unión Cristiana (CDU/CSU).
Henry Merz ,un representante directo del grupo financiero BlackRock sería en este caso el vicecanciller.

Y suenan las campanas, llamando a nosotros, para que despertemos.

Saludos cordiales y muchos abrazos
Norbert