La Fundación Santa Fe de Bogotá ha realizado 1.000 cirugías robóticas

El programa de Cirugía Robótica da Vinci de la Fundación Santa Fe de Bogotá, dio sus primeros pasos el 14 de abril de 2015. La primera cirugía robótica realizada fue para el tratamiento de cáncer de próstata en el servicio de Clínicas Urológicas; esto debido, a que, en esta patología, la cirugía robótica ha presentado una serie de beneficios para el paciente: Mejor control del cáncer, rápida recuperación de continencia urinaria y rápida recuperación de la función sexual.

Desde su inicio, el programa de cirugía robótica da Vinci de la Fundación Santa Fe de Bogotá ha realizado varias cirugías urológicas, tales como, cirugías para el cáncer de próstata, de riñón, y otras patologías relacionadas como reimplantes ureterales, pieloplastías, sacrocolpopexias, fístulas entre otras.

El servicio de urología de la Fundación Santa Fe de Bogotá se ha posicionado como uno de los programas de cirugía robótica líder en el país y en la región. A través de varias publicaciones científicas, ponencias en congresos nacionales e internacionales, ayudando al desarrollo de otros programas de cirugía robótica, tratando el 90% de sus pacientes con cáncer de próstata a través del abordaje por cirugía robótica da Vinci; siendo uno de los pocos programas certificados por la Joint Comission International (JCI, por sus siglas en inglés), como centro de excelencia para el cuidado del cáncer de próstata.

El segundo programa quirúrgico de la Fundación Santa Fe de Bogotá que hizo uso de esta tecnología fue el servicio de Ginecología, tratando diferentes tipos de casos en el cuidado de la mujer en pro del control del cáncer, además del abordaje del cáncer de endometrio, ayudando de esta manera a las mujeres y su fertilidad a través del tratamiento de patologías como los miomas y endometriosis, entre otros. Así mismo, tratan patologías propias del útero, mejorando de manera significativa su calidad de vida.

A los servicios de Urología y Ginecología, se unió el Servicio de Cirugía, quien ha llevado la cirugía robótica da Vinci una serie de aplicaciones para el control de obesidad, control de cáncer estómago, cáncer de colon y recto, cáncer de hígado, cáncer de páncreas, reparación de hernias, entre otros.

Cada una de estas especialidades, cada cirujano, cada equipo asistencial y demás profesionales de la Fundación Santa Fe de Bogotá, hoy logran atender al paciente número 1000 de cirugía robótica da Vinci. Un programa que ha impactado a más de 1000 pacientes y sus familias, ofreciendo la mejor tecnología y atención humana en pro de su recuperación, con menos sangrado – la cirugía robótica permite sangrados mínimos, no necesita de transfusiones – y reduce el tiempo de hospitalización-

Los pacientes de cirugía robótica hoy en la Fundación Santa Fe de Bogotá tienen una estadía menor a la cirugía convencional, de casi una noche únicamente, y finalmente cada paciente ha presentado una reducción importante en las posibles complicaciones con una rápida recuperación y regreso a las actividades diarias.

LA CIRUGÍA ROBÓTICA DA VINCI

La cirugía robótica, la cirugía laparoscópica asistida por robot, la cirugía asistida por robot, estos son algunos de los términos usados para esta herramienta quirúrgica o técnica, comienza su uso masivo en los quirófanos a finales de los años noventa. Este tipo de cirugía se presenta en el campo de la medicina como una opción a los abordajes quirúrgicos existentes de dicha época.

A finales de los noventa, se encontraba la cirugía abierta, un abordaje que sigue siendo uno de los estándares en la actualidad, con resultados deseados, pero que hace uso de grandes incisiones de 10-15 centímetros, y debido a esto puede ocasionar un mayor sangrado, mayor tiempo de hospitalización, o posibles complicaciones.

Como respuesta a esta situación, surge la cirugía mínimamente invasiva, a través del abordaje laparoscópico, el cual evita las grandes incisiones, ya que una cámara y una serie de instrumentos quirúrgicos acceden al paciente por pequeñas incisiones. Sin embargo, su adopción fue limitada debido a algunas restricciones técnicas, como la visión en dos dimensiones e instrumentos con poca movilidad.

Para que los pacientes tengan mejores desenlaces clínicos, nace la cirugía robótica da Vinci, como una alternativa a dichos abordajes, con los beneficios de la mínima invasión, ya que no requiere grandes incisiones, gracias al tamaño de su cámara e instrumentos, los cuales ingresan al paciente a través de pequeñas incisiones de menos de un centímetro.

Así mismo, la cámara cuenta con visión en tres dimensiones y magnificación de 10 veces, lo que permite una visualización clara de todas las estructuras anatómicas importantes, y un rango de movimiento de los instrumentos inclusive mayor, al movimiento de la mano, con rotación 540°, articulación de 180° y filtro de temblores, esto permite que todos los cortes, sutura y movimientos en general necesarios para realizar cada cirugía, sean muy precisos, muy seguros y logren tener mejores resultados en cada uno de los pacientes.

Desde su introducción a finales de los noventa, la cirugía robótica da Vinci ha tratado más de 11 millones de pacientes a nivel mundial, y solo en el año 2022, se realizaron más un 1.8 millones de cirugías robótica da Vinci. Todos estos pacientes tratados, están respaldados por más de 34 mil artículos científicos, que presentan los beneficios de dicha técnica. (GRS-Prensa).